Por qué el Paraguay de Alfaro es el equipo que nadie quiere enfrentar cuando se siente acorralado

Por qué el Paraguay de Alfaro es el equipo que nadie quiere enfrentar cuando se siente acorralado

A Paraguay nunca hay que darlo por muerto. Es una regla no escrita del fútbol internacional, pero Vincenzo Montella y su selección de Turquía lo aprendieron de la peor manera en el Levi's Stadium de Santa Clara. Cuando la Albirroja se encuentra contra las cuerdas, saca ese orgullo guaraní indomable que destruye cualquier pizarra táctica o favoritismo previo.

El triunfo paraguayo por 1-0 en la segunda jornada del Grupo D del Mundial 2026 no fue un partido más. Fue una batalla de supervivencia pura que dejó a Turquía eliminada de la Copa del Mundo y demostró por qué la mística de la resistencia paraguaya sigue más viva que nunca.

El gol récord que descolocó la pizarra de Montella

El partido arrancó con revoluciones máximas. Literalmente, ni bien la pelota empezó a rodar, Paraguay asfixió la salida turca. Cubas robó un balón clave, habilitó a Julio Enciso y este la dejó servida para Matías Galarza. El mediocampista no lo pensó dos veces y sacó un bombazo raso de zurda desde fuera del área.

Adentro. El reloj marcaba apenas 64 segundos.

Con este tanto, Galarza no solo desató la locura paraguaya, sino que firmó el gol más rápido en lo que va del Mundial 2026, superando por escasos segundos la marca establecida horas antes por el marroquí Ismael Saibari contra Escocia. Fue un golpe de nocaut psicológico del que Turquía tardó casi media hora en recuperarse.

A partir de ahí, el libreto de Gustavo Alfaro se ejecutó a la perfección en esa primera etapa: ceder el balón a Turquía, replegar las líneas con un Gustavo Gómez imperial en el fondo y buscar transiciones rápidas. Los europeos se adueñaron de la posesión, superando el 70%, pero chocaban constantemente contra un muro defensivo. La más clara de los turcos llegó a los 35 minutos, cuando un cabezazo de Mert Müldür impactó milagrosamente en el travesaño y luego en el poste antes de salir.

La insólita expulsión de Almirón y el nacimiento de la resistencia

Cuando el primer tiempo se moría, el drama se apoderó de Santa Clara. En un cruce tenso con Müldür, el atacante paraguayo Miguel Almirón cometió un error infantil que terminó haciendo historia por las razones equivocadas. Almirón se cubriu la boca con la mano para increpar al defensor turco.

Grave error. El VAR llamó de inmediato al árbitro salvadoreño Iván Barton.

Bajo la estricta aplicación de la nueva normativa de conducta de la FIFA, apodada en el ámbito internacional como la "Ley Prestianni" —que prohíbe terminantemente taparse la boca para ocultar insultos o protestas hacia rivales y árbitros—, Barton le mostró la tarjeta roja directa a Almirón. Paraguay se quedaba con diez hombres justo antes del descanso y con todo un segundo tiempo por delante.

El escenario para el complemento era una invitación al desastre. Sin embargo, ahí es donde el ADN paraguayo se agiganta.

El cerrojo de Alfaro y las manos salvadoras de Orlando Gill

En la segunda mitad, Montella quemó las naves. Mandó a la cancha a Barış Alper Yılmaz, Deniz Gül y Can Uzun para intentar romper el bloque paraguayo. Turquía bombardeó el área guaraní con centros y remates lejanos, acumulando un total de 31 disparos a lo largo del encuentro. Pero la pólvora estaba mojada y la resistencia Albirroja fue colosal.

Cada centro fue despejado por Alderete o Gómez, y cuando la defensa fue superada, emergió la figura gigante del arquero Orlando Gill. El portero paraguayo le ahogó el grito de gol a Arda Güler con una estirada sensacional a mano cambiada y desvió un centro envenenado de Bardakci que buscaba el ángulo.

Incluso con diez, Paraguay tuvo sus chances de liquidarlo en alguna contra aislada de Enciso, quien casi anota el segundo tras desparramar a la defensa turca en el área chica. En la última jugada del partido, al minuto 96, un cabezazo de Merih Demiral pasó rozando el poste derecho de Gill. No hubo tiempo para más. El pitazo final selló una victoria épica.

Cómo queda el panorama en el Grupo D

La victoria paraguaya sacudió por completo la configuración del sector y dejó las cosas claras para la última jornada de la fase de grupos.

  • Estados Unidos ya aseguró su boleto a la siguiente ronda tras encadenar dos victorias consecutivas.
  • Paraguay y Australia quedan igualados con 3 puntos en la tabla. Ambos combinados se jugarán la vida y el pase directo como segundos de grupo en un choque directo que promete ser de alta tensión.
  • Turquía quedó matemáticamente eliminada del Mundial 2026. Aunque logre vencer a Estados Unidos en la fecha final y empate en puntos a paraguayos o australianos, el criterio de desempate por enfrentamiento directo condena a los dirigidos por Montella.

Para avanzar a los dieciseisavos de final, Paraguay necesita recuperar físicamente a sus soldados tras el tremendo desgaste en Santa Clara y replantear la baja de Almirón en ataque. Alfaro demostró que sabe jugar estos partidos límite. La Albirroja depende de sí misma y llegará con el envión anímico por las nubes para el duelo crucial frente a los Socceroos.

EM

Emily Martin

An enthusiastic storyteller, Emily Martin captures the human element behind every headline, giving voice to perspectives often overlooked by mainstream media.